• 01La crisis educativa provocada por la COVID-19 es una crisis “silenciosa”: su impacto es mucho menos visible que el de la crisis sanitaria o económica. El coste de la inacción a largo plazo supera, por mucho, a las inversiones necesarias a corto plazo para paliar la pérdida de aprendizaje.
  • 02Varios países de nuestro entorno han anunciado inversiones millonarias jamás vistas en el ámbito del refuerzo escolar para recuperar la pérdida de aprendizaje.
  • 03En España, el Gobierno respondió con eficacia para mantener las escuelas abiertas durante 2020/21, pero las inversiones destinadas a recuperar la pérdida de aprendizaje tras la pandemia están siendo comparativamente bajas.
  • 04Estimamos necesario un programa de refuerzo escolar de al menos 3.600 millones de euros durante los próximos 3 cursos escolares (10 veces más de lo comprometido por el Gobierno y las CCAA mediante PROA+).
  • 05La creciente desigualdad educativa que se genera fuera de la escuela vía clases particulares va a crecer en los próximos años.
  • 06Pocas inversiones son tan rentables social y económicamente como Menttores. Por ejemplo, la repetición de curso en España supone entre 1400 y 1700 millones de euros de presupuesto público todos los años.
  • 07El formato online de Menttores aporta soluciones a estos retos de forma innovadora, inclusiva y rigurosa: un alumno en cualquier lugar de la geografía española puede acceder a los mejores Menttores disponibles en otros territorios.
  • 08Dada la abrumadora evidencia disponible, este tipo de políticas deberían ir más allá de la respuesta a la pandemia. En un momento en el que se están comprometiendo grandes cantidades de recursos públicos, se deberían priorizar aquellas inversiones que van acompañadas de una evaluación rigurosa previa y escalar aquellos proyectos que realmente funcionan.

Menttores muestra el enorme potencial de las tutorías individualizadas en España. Menttores es un proyecto que sirve para ilustrar cómo el mejor conocimiento científico, la experimentación y la innovación se ponen al servicio de la equidad educativa. Nuestro proyecto contribuye a responder a los retos del pasado (repetición de curso y abandono temprano estructural), presente (pérdida de aprendizaje causada por la pandemia) y futuro (creciente desigualdad de acceso a oportunidades) del alumnado socialmente desaventajado y rezagado en España.